Arctic Cooling era hasta hace un par de años una marca desconocida en nuestro país, recuerdo que la primera vez que vi un disipador suyo, pensé que era de la misma casa que produce la pasta famosa térmica arctic silver o una marca imitadora. Pero nada más lejos de la realidad, es una empresa suiza que diseña sus productos con un estilo innovador para aunar silencio, precios asequibles y buen rendimiento.
Lo primero que salta a la vista cuando miramos este disipador es su tamaño, cosa a todas luces comprensible si tenemos en cuenta que los Pentium IV para socket 775 disipan desde 70 a 140 W de calor. Como ya sabemos, los heat-pipe están de moda, y es que son una buena solución para poder disipar grandes cantidades de calor sin necesitar ruidosas turbinas.
Especificaciones del producto:
Tamaño
92 x 114 x 120 mm.
Material
cobre / aluminio
Peso
516 gr.
Resistencia térmica
0,19 °C/W
Aplicación
Intel Pentium IV en socket 775
Caudal
36 CFM
Velocidad
2.500 RPM
Sonoridad
24 dBa
Consumo
0,16 A.
Rodamiento
cerámico
Conexión
4 pines 12v
Vida estimada
137.000 horas
Presentación y vista en detalle:
El disipador viene perfectamente embalado en pequeña caja de esas que cuando lo sacas ya no puedes volver a meterlo.
AC adjunta el compuesto térmico MX-1, esta silicona no es conductora; además mejora su rendimiento al endurecerse, cosa que logra en 200 horas, o menos si la temperatura del micro es alta.
Igual que los ejes de las bombas buenas, el rodamiento de este ventilador es cerámico, permitiéndole al fabricante estimar la vida de este en la increíble cifra de 137.000 horas, y dar una garantía de 6 años.
Como ya hemos comentado en otros análisis, cuantos menos obstáculos encuentre el flujo de aire, menos ruido producirá. Por eso han prescindido de la carcasa para este ventilador, sujetándolo además solo con dos soportes de plástico que amortiguan las vibraciones.
Al contrario que en los disipadores convencionales, los ventiladores de los disipadores verticales mueven el aire paralelo a la placa dejando a la etapa de voltaje de esta sin flujo de aire.
Por lo que, al igual que cuando se usa refrigeración líquida, conviene tener buen flujo de aire en la caja para que estos componentes no se sobrecalienten, y en consecuencia den voltajes inestables que perjudiquen la estabilidad de nuestro sistema.
Los heatpipes distribuyen el calor que se genera en la base, y
lo distribuyen por las aletas de aluminio. Parece extraño que los tubos estén
tan unidos.
Tiene 40 aletas de aluminio con una gran superficie, por lo que el área de disipación es muy grande. Estas aletas son lo suficientemente gruesas para evitar que se puedan deformar fácilmente, obteniendo un conjunto robusto.
Los cables del ventilador salen pegados a uno de los soportes hasta una funda para evitar interferir en el funcionamiento del ventilador.
En su último socket, Intel ha añadido un pin al conector para el disipador del micro. Este nuevo pin se usa para controlar la velocidad de giro en las placas que soporten esta característica.
El anclaje a la placa se hace a cuatro puntos, permitiéndole conseguir una buena presión sobre el procesador y dándole estabilidad ya que es muy largo.
El sistema de anclaje es el típico de este socket, solo hay que introducir los cuatro arpones en la placa y luego girar los topes de plástico negro para que quede bien asegurado.
En la base han realizado un pulido muy bueno.
El bloque de la base es bastante grande, pudiendo desfogar según las especificaciones hasta 200W del procesador.
Con 12 cm de altura, pese a que esta muy bien anclado, debemos tener cuidado de no darle ningún golpe si transportamos la caja con el disipador montado.
A pesar de estar fabricado en su mayor parte en cobre y tener un gran volumen, es uno de los disipadores de alto rendimiento que menos pesa con poco más de medio kilo.