Hasta hace más bien poco, la forma de comunicarnos con el PC se reducía básicamente a un ratón y a un teclado en
lo que se refiere al mundo de los videojuegos. Por ello es de agradecer encontrarnos con
este tipo de dispositivos que vienen a dar un toque de aire fresco y que nos
deja totalmente sorprendidos por su forma de funcionamiento. Gracias a la
comunicación por infrarrojos, seremos capaces de controlar el la acción en los
videojuegos gracias al movimiento de nuestra cabeza, recordándonos en parte a un entorno de realidad virtual.
Sin duda con el Natural Point TrackIR 4:PRO estamos ante una
total revolución en la forma de jugar, sobre todo en el mundo de la simulación, para el cual está perfectamente
preparado. La conexión del sensor se conecta al PC mediante la interfaz USB, y
el dispositivo reflector se debe colocar encima de una gorra (que viene incluida) y
tras unos sencillos pasos de configuración, ya estamos listos para empezar a
disfrutar de una nueva forma de disfrutar de nuestro juego preferido. Veamos de
forma más detenida su análisis:
Especificaciones del producto:
Fabricante
Natural Point
Modelo
TrackIR 4:PRO
Medidas (sin la base)
44 x 29 x 13 mm
Conexión al PC
USB 2.0
Resolución
716 x 290
Frecuencia de refresco
120 FPS
Ángulo de visión
46º
Extras
Gorra (Hasta fin de existencias)
- Tecnología "Resolution Doubling"
- Reflector
- CD y manual de instrucciones
Presentación y vista en detalle:
La caja que trae el Track IR es llamativa pero peca por
defecto en que no
protege lo suficiente la unidad de los golpes. La protección de plástico se hace
insuficiente.
Podemos ver el sensor de movimiento comparado con el CD de
drivers, es realmente pequeño. También observamos el reflector que se utiliza
para el seguimiento.
El sensor funciona mediante infrarrojos y su ubicación más
correcta sería encima del monitor. Está preparado para ser colocado de esa
manera. Su aspecto nos recuerda al de una webcam.
La parte trasera deja ver toda la electrónica del sensor
gracias a que es transparente. Aporta un toque bonito y acentúa la estética "gamer".
Las patas giran y se ajustan en infinidad de posiciones,
perfecto para todo tipo de TFTs. Las bases son de goma para no rallar nuestro monitor y
mejorar el agarre. Como opción, tenemos un montador para acoplarlo a cualquier
monitor o superficie en la que decidamos poner el trackIR.
Esta pieza de metal es la que es el reflector. Es lo que
usaremos para comunicarnos con el sensor.
Se debe llevar puesta en la cabeza para que nuestro TrackIR funcione.
Lo colocaremos en una gorra, de manera que cuando nuestra cabeza se mueva,
el sensor lo detecte y envíe la información al PC. La información que interpreta
el receptor son los cambios de posición del reflector.
Otra opción es colocarlo entre nuestra cabeza y los cascos, no
pesa prácticamente y no resulta incómodo.
Explicaremos el funcionamiento básico de vectores; el sensor guarda en
memoria la última posición detectada al reflejar la señal enviada sobre el
reflector y dependiendo de ese cambio de posición, se realizará el movimiento en
pantalla. Se sustituye la comunicación mediante el teclado y ratón gracias a
este dispositivo.
Esta es la pantalla de ajuste, si vemos estos puntos verdes, y
al mover la cabeza, éstos lo hacen, es que todo funciona correctamente.