En los últimos años la silicona térmica se ha convertido en
algo imprescindible, ya sea en el procesador, memoria o tarjeta gráfica, no hay
disipador que desempeñe su función al máximo sin una fina capa de esta. El
problema es que esta pasta suele ser muy densa y difícil de limpiar, sobre todo
cuando se ha quedado seca o se trata de una inefectiva alfombrilla térmica de
las que incluyen algunos disipadores. En principio los restos solo causan un
problema estético, pero la realidad es que además empeoran la conductividad
térmica.
Presentación y vista en detalle:
El kit consta de dos botes de 30ml. cada uno.
El primero que se ha de aplicar es el limpiador de la pasta térmica.
Emulsiona y elimina la pasta térmica.
Como dice en las instrucciones solo hay que empapar toda la superficie con unas pocas gotas, dejarlo actuar durante un minuto y luego limpiar con un trapo o similar.
Posteriormente hay que aplicar el purificador de superficie, que elimina los restos que haya podido dejar el primer compuesto y prepara la superficie para la aplicación de la pasta térmica.
Su aplicación es igual de sencilla, poner unas pocas gotas y limpiar con un trapo que no deje pelusas. Mejor usar algún tejido artificial
de microfibras, ya que el algodón puede deja restos.
Ambos recipientes tienen una boquilla con cuenta gotas ya que solo hay que poner poca cantidad.
Para probarlo usamos cuatro siliconas que representan a las más usadas generalmente.
Una silicona blanca de calidad de las que suelen incluirse en los disipadores, otra blanca de baja calidad, Arctic
Silver 5 y otra pasta con base de plata de menor calidad.
Aquí las tenéis extendidas sobre un plástico para poder observar bien el efecto del primer componente sobre ellas.
Este es el efecto sobre el compuesto con plata de Titan, podemos apreciar como separa la silicona del metal y la disuelve.
A la silicona blanca con base cerámica de Speeze la licua en cuestión de segundos.
Lo mismo ocurre con esta otra pasta blanca de la que usamos en
electrónica.
Como veis la Arctic Silver 5 tampoco opuso mucha resistencia, usando un término culinario, este disolvente "corta" la pasta térmica.