En la actualidad, debido al aumento de la frecuencia de
nuestros procesadores, memorias y demás componentes del PC, la cantidad de calor
a disipar ha crecido enormemente. Tradicionalmente los amantes del hardware,
overclocking y del silencio en el PC vienen usando sistemas de refrigeración
líquida para sus equipos; sin embargo, la mayoría de los sistemas de
refrigeración se centran en el procesador únicamente, aunque muchos sistemas ya
incorporan disipación para northbridges y tarjetas gráficas. Dada la eficiencia
de estos sistemas de refrigeración, y su no muy alto coste, se están
popularizando en perjuicio de los tradicionales sistemas de refrigeración por
aire.
Un aspecto que se está olvidando a la hora de refrigerar
nuestra máquina adecuadamente es el relativo a las unidades de disco duro. Los
integrados de silicio que refrigeramos habitualmente raramente son críticos a la
hora de recibir mejor o peor disipación, ya que sus fallos por sobretemperatura
son evidentes pero no peligrosos para nuestros datos. Sin embargo, el excesivo
calor en una unidad de disco puede acortar la vida de éste, debido a los daños
sufridos en las cabezas o bien en los rodamientos, componentes mecánicos mucho
más sensibles que los eléctricos de nuestros microprocesadores, chipsets o GPU's;
y en este aspecto el fallo en una unidad de disco sí que es peligroso para la
integridad de nuestros datos.
Atendiendo a esta situación, existen ya numerosos productos
para refrigerar estas unidades, tanto por aire como por agua. En este caso,
vamos a analizar un disipador de disco de la casa Asetek, el cual emplea el
método de la refrigeración líquida, y puede añadirse como complemento a nuestras
refrigeraciones líquidas actuales, o bien adquirirse como opción en un kit de
Asetek.
Especificaciones del producto:
Tamaño
3.5", específico para las bahías de este tamaño
Peso
450g aproximadamente
Conectores
12mm exterior; tipo instantáneo o PnC (Plug & Cool)
Base
Cobre
Sujeción
Tornillería simple
Presentación y vista en detalle:
Vamos a desembalar todo el material. Se nos antoja algo justo
el embalaje, sobre todo teniendo en cuenta el "cuidado" que tienen, algunos de
nuestros transportistas...
En su interior recibimos el bloque en sí, algo de tubo para la
integración en nuestro sistema, un diodo LED, una alfombrilla térmica y las
instrucciones de montaje.
El manual de instrucciones, sin ser extremadamente detallista,
viene mucho mejor detallado que otros que han pasado por nuestras manos.
El bloque en sí se caracteriza por un gran trozo de
metacrilato que deja al descubierto el circuito interior, dos conectores de cierre
instantáneo, también llamado Plug&Cool, y el bloque de cobre que hará contacto con el disco.
Como se puede observar, el circuito interior consta de tres
giros de 180º, lo cual influirá enormemente en que poseamos una bomba de alta
presión, ya que este bloque restringirá mucho el paso del agua.
El sistema de ajuste de los tubos al bloque, si bien es más rápido de usar, exige un corte del tubo
muy preciso para evitar pérdidas de agua.
En la parte superior del bloque de metacrilato viene
serigrafiado el logotipo de la empresa y la gama a la que pertenece este
producto, así como una pequeña hendidura entre ambos conectores para el LED que
acompaña.
Las sujeciones del bloque al disco duro son simples tornillos,
para lo cual viene con 4 agujeros preparados a tal efecto.
En la parte inferior, vemos los tornillos embutidos que
sostienen el bloque de metacrilato unido al de cobre, así como los 4 agujeros de
anclaje a la unidad de disco.
Se puede apreciar que el pulido del cobre, sin ser
espectacular, es de muy buena factura, lo cual vendrá apoyado por la alfombrilla
térmica.