Una pequeña palanquita, que
destaca en color rojo y se sitúa detrás del volante, permite seleccionar
entre PC y PS3, dependiendo de la plataforma en la cual vayamos a dar uso a
nuestro volante.
Este versátil periférico "plug
and play" dispone de doble interfaz, para conectarlo tanto a nuestro PC como
a las consolas PS2 y PS3.
El diseño de los pedales,
por su parte, es especialmente útil para demostrar nuestras técnicas de uso
de talón y dedos en las carreras.
En la parte inferior de los
pedales se pueden apreciar hasta nueve patas engomadas que les
proporcionarán la máxima estabilidad. La fijación al suelo es realmente
bueno y no tendremos que preocuparnos por si se mueve fortuitamente.
No sólo los pedales
disfrutan de la máxima estabilidad, sino que también el volante a duras
penas se moverá sin forzarlo. El pequeño pie de que dispone cuenta con dos
agarres de goma muy efectivos.
Este dispositivo no incluye
CD de drivers porque es "plug and play". Con sólo conectarlo a
nuestro PC, el sistema lo reconocerá e instalará sin mayor problema.
Cada uno de los botones
programables puede configurarse gracias a los menús de que Windows dispone a
tal efecto, de una manera rápida y sencilla.
Pruebas realizadas:
Para probar este volante, decidimos someterlo a la máxima
presión, en forma de Pro Race Driver. Con un tacto fantástico y un excelente
agarre, no tuvimos ningún problema a la hora de controlar el vehículo escogido.
No obstante, respecto al control de la sensibilidad de giro, no es tan bueno como afirma Thrustmaster,
y a veces quedaban zonas muertas sin control, además de que sus 240 grados de
rotación no nos permiten disfrutar de la auténtica experiencia de tener en
nuestras manos un Ferrari. De todos modos, si bien no proporciona el rendimiento
de un volante de gama alta, la experiencia de juego nos dejó muy buen sabor de
boca.
Conclusión:
Nos gusta
Puede mejorar
Excelente diseño
Control de la sensibilidad de giro mediocre
Gran agarre
Totalmente configurable
Compatible con PC, PS2 y PS3
Quizá no lleguemos a experimentar
que estamos conduciendo un Ferrari. No obstante, Thrustmaster continúa
ofreciéndonos productos de excelente calidad a un precio muy competitivo, como
es el caso de este volante de tamaño considerable y rendimiento más que
aceptable. Con un buen agarre, gran estabilidad, múltiples controles,
personalización máxima y versatilidad para utilizarlo en diversas plataformas,
es el dispositivo de juegos ideal para aquellos que no desean hacer un gran
desembolso pero quieren sacar más partido a sus juegos de coches.
En definitiva, es un producto
robusto, de buen acabado, capaz de hacer un trabajo excelente y darlo todo de sí
en nuestros juegos de carreras favoritos.