Destaca la malla negra que
rodea a todo el cableado, haciéndolo sumamente fácil de esconder y de
manipular el cable si ha de pasar por alguna zona sensible. Se mejora
también la estética y el ordenamiento interior.
Podemos hacer uso del
conector de 4 pines, si nuestra placa lo implementa, para que ésta controle
totalmente la velocidad del ventilador según el % de uso de la CPU.
El ventilador en su aspecto
es muy simple, pero no lo es en su funcionamiento, ya que gracias a sus
1.800 RPM como máximo no va a generar un sonido que pueda considerarse alto.
Conclusión:
Nos gusta
Puede mejorar
Buen caudal de aire
Nada destacable
Bajas revoluciones que hacen que sea silencioso
Posibilidad de ser controlado por la placa
base
Excelente relación calidad/precio
Con el Xilence PWM de 92 mm vamos a disfrutar de varias ventajas; por un lado, su baja velocidad (que no incide sobremanera en su rendimiento) hace de él un modelo muy silencioso, ideal para refrigerar un microprocesador. La placa base se encargará de su control, teniendo así un uso desatendido. Finalmente, es destacable el
precio que tiene, al alcance de cualquier bolsillo.
Un funcionamiento directo, correcto y eficaz, con un precio muy ajustado.