La conexión se realiza
conectando un cable de red con conector RJ-45 al puerto WAN proveniente de
nuestro módem y otro cable que irá de un puerto LAN de nuestro PC.
Incluso sin el CD, el router asigna automáticamente dirección IP dentro del rango
configurado, obteniendo conexión a Internet instantáneamente. Como ventaja,
admite conexiónes ADSL o cable.
El propio router dispone de
un CD que configurará la red por nosotros para los novatos o no iniciados,
aunque luego disponemos de dos asistentes, tanto para red cableada como para
la inalámbrica. Los experimentados podrán hacerlo manualmente,
accediendo desde http://192.168.10.1 con
usuario "Admin" y con clave vacía; como desactivar el servidor DHCP,
cambiar la dirección del router, reservar IPs para determinadas máquinas o
clonar la MAC de un dispositivo de red.
Por defecto la interfaz inalámbrica
viene activada sin seguridad. Si nuestro adaptador inalámbrico lo permite,
podremos añadir el modo de seguridad "WPA-Personal" en su modalidad WPA2 con
clave de paso "AES". Este modo de seguridad es el más seguro para el entorno
doméstico disponible en la actualidad.
Es realmente fácil navegar
por toda la configuración y encontrar lo que buscamos rápidamente, ya que
todas las opciones se encuentran categorizadas. En la
pestaña "Advanced" nos encontramos con el filtrado de MAC, filtrado Web,
apertura de puertos (uno a uno o por rangos) o tablas de encaminamiento.
Dispone de un modo "Bridge" el cual hace que el puerto WAN del router actúe
como puente o repetidor de otro router. El botón "WPS" que vimos
anteriormente nos permite añadir dispositivos inalámbricos a la red (que
dispongan de esta característica) pulsando un botón o usando un código pin.
El manual que se acompaña viene en español y explica
brevemente cómo instalar el router, reemplazarlo o añadir otro inalámbrico a
nuestra red, con unos pasos muy sencillos. La página de configuración
trae consigo un menú de ayuda, donde podremos echar un vistazo a cada una de
las opciones disponibles, que explica detalladamente cómo configurar unas
determinadas opciones, eso sí, en inglés.
Para comprobar la velocidad
de nuestra red cableada Gigalan hemos usado el software iperf. Es un pequeño
programa donde interactúan dos PCs, uno como cliente que envía datos y otro
como servidor que los recibe. Iperf mide la capacidad máxima de una red
mediante el envío de paquetes por protocolo TCP. En este caso, hemos enviado paquetes
de 253 y 904 MB, obteniendo como media una velocidad de 212 Mbps,
exactamente un 21,2 % de la capacidad de la red de 1000 Mbps. Evidentemente
hemos sido limitados por un equipo portátil que hemos usado, debiendo de
tener discos muy rápidos (RAID0) o hacer transferencias múltiples a
distintos equipos para sacar el máximo provecho a una red Gigalan.
De todo modos es una velocidad superior a los 80-90 Mbps que se consigue
con una red Ethernet de 100 Mbps, la estándar que se usa en ámbitos
domésticos.
Para la interfaz
inalámbrica hemos realizado la misma operación, usando un adaptador
inalámbrico con chip Atheros N, montado en un portátil MacBook Pro. Con
500 MB de datos enviados por TCP obtuvimos un ancho de banda cercano a los
40 Mbps, muy lejanos de los 300 Mbps máximos que permite este borrador
802.11n. Aún así, mejor sustancialmente las actuales redes g, que suelen
oscilar entre los 17-22 Mbps en condiciones óptimas.
En cuanto a la intensidad
de la señal usamos Vistumbler, un software muy
parecido a Netstumbler pero para SO Windows Vista. Después de detectar la
señal correctamente, fuimos alejándonos del router Trendnet hasta una distancia máxima de 10
metros, con 3 paredes de por medio, en interior, evidentemente. La calidad
de la señal disminuyó al 52 %, ofreciendo una buena cobertura, aunque
esperábamos que fuera mayor, ya que el borrador n tiene una mayor cobertura
que una g, diferencia que no pudimos apreciar en esta prueba.
Conclusión:
Nos gusta
Puede mejorar
Buena velocidad en gigalan
Incompatibilidades del borrador 802.11n
Fácil instalación
Buenas opciones de seguridad
Aumento de la velocidad inalámbrica respecto al
estándar g
La entrada de las redes gigalan en los entornos domésticos se van haciendo realidad, poco a poco. Es un router perfecto para pequeñas empresas que tengan un flujo constante y alto de datos, ya que en un entorno doméstico no se aprovecharía todo el potencial. El borrador 802.11n nos ha dejado buen sabor de boca aunque sólo nos ha dado unos escasos 40 Mbps, cuando el máximo teórico se sitúa en los 300 Mbps, muy por debajo del rendimiento real de una red g, en torno al 32-40 % que podemos sacar de una wi-fi g. Está claro que por algo es un borrador y no un estándar. Por otro lado, la
implementación de la seguridad mediante WAP2-personal con clave de paso se hizo
de manera rápida y sin problemas, configurando ésta con tres simples clicks de ratón.
Una completa solución tanto para
usuarios particulares como para pequeñas empresas que necesiten de una red de
alta velocidad, dotada de seguridad y fácil de configurar.