A veces la manipulación de
los módulos dentro de un PC puede resultar algo tedioso debido al
reducido espacio con el que podemos trabajar. Con estas memorias nos resulto
muy cómoda si instalación debido en gran medida a las dimensiones del disipador y a la sensación de solidez que transmite a la hora de
manejarlas pudiendo hacer presión desde la misma punta de éste sin la
sensación que transmiten otros de despegarse o romperse.
Se montan los chips Micron
D9GMH, los mejores que se pueden montar para unas DDR2 que, según las
especificaciones, necesitamos 2,4 V para hacerlas correr a 1200 MHz a unas
latencias 5-5-5-16.
El SPD vienen programado
correctamente por lo que no tuvimos que modificar ningún valor en la Bios; simplemente
los pusimos en modo manual para poder controlar al 100% todos los parámetros
mientras realizábamos las pruebas de Overclocking.
Hemos corrido diferentes pruebas, todas sintéticas menos un
juego, para tener una visión general del rendimiento; todos los tests se han
realizado dos veces. La primera vez con las velocidades y latencias de memoria
por defecto, 800MHz y 5-5-5-16; la segunda, con un Overclock realizado desde la
BIOS manteniendo, siempre que las memorias lo permitieran, la latencias de
fabrica (5-5-5-16) y el voltaje máximo de trabajo recomendado por el
fabricante (2,4 V). Hemos probado la estabilidad corriendo el Memtest 1.7
durante dos ciclos completos llegando a una velocidad de 933 MHz. Nos ha sido
imposible llegar a la cifra de 1200 MHz incluso subiendo latencias;
seguramente se necesite una placa de altas prestaciones para conseguir semejante
velocidad.
Como valores de referencia usamos dos módulos de 512 MB
Kingston DDR2 a 533 MHz con unas latencias 4-4-4-12. La temperatura ambiente se
ha mantenido constante constante a 24º C; la ventilación de la caja consta de un
ventilador delantero de 12 cm y dos traseros de 8 cm, siempre al máximo de sus
RPM.
Comenzaremos con ejecutar el software informativo más
conocido por los usuarios, Sisoft Sandra Lite XI 2007. Con esta aplicación
obtendremos el ancho de banda (cantidad de información que es capaz de procesar
por segundo) de las memorias en el uso de enteros (Int ULI – Unidad aritmético
lógica) y decimales (Float FPU – Unidad de coma flotante).
Seguidamente, con el Everest Ultimate Edition 4.0 tomaremos
los valores de lectura y escritura que poseen las memorias, así como la
latencia del sistema, es decir, el tiempo que tarda la CPU en acceder a la
memoria. Para memorias con el Command Rate a 1T, como por ejemplo las DDR,
tendrán mejores valores que los que lo tienen a 2T (la mayoría de memorias
DDR2).
En Sandra notamos leves mejoras respecto a nuestras memorias
de referencia que se acentúan a la hora de realizar el overclocking; en las pruebas realizadas con el Everest
podemos destacar la mejora sustancial en las latencias.
VGA
RAM
Para seguir probando el rendimiento de las memorias, vamos
con el Super Pi Mod 1.5, una simple aplicación que calcula los decimales del
número Pi. Lo haremos para 4 millones de decimales, o “floats”. Veremos
cómo las memorias influyen en este cálculo.
Aqui es posiblemente donde más se
note la diferencia de MHz de los módulos puesto que el tiempo de calculo baja
considerablemente sobre todo a la hora de poner en practica el overclocking.
RAM
Finalmente, probaremos el F.E.A.R., el cual fue
revolucionario por su sistema de sombras suaves, su gran calidad en texturas y
sus altos requerimientos, siendo uno de los primeros en necesitar 2 GB de RAM
para poder jugar fluidamente y sin tirones. Usaremos el propio test de
rendimiento del juego con todos los niveles gráficos al máximo (con las sombras
suaves desactivadas) y los filtros AA4x y AF4x, tomando la media de FPS.
Como siempre esta prueba es la más dura con las memorias y
subir un único FPS de media ya es todo un logro; las Diablo han conseguido subir
esa unidad aunque no logramos mejorar registros después de subir la tasa de MHz.
RAM
Conclusión:
Nos gusta
Puede mejorar
Los disipadores, que transmiten solidez y
calidad
Latencias algo altas
Buena tasa de overclock
Permite trabajar a 2,4 V sin perder garantía
Garantía de por vida
Después de probar las Diablo hemos tenido sensaciones opuestas; por un lado nos ha resultado algo decepcionante el no poder llegar a la velocidad máxima a la que están preparados los chips para llegar, aunque sabemos que para alcanzar esta cifra se necesita una placa de altas prestaciones. Como puntos a favor aguantan sin mayor problema hasta 2,4 V, lo que asegurará un overclocking sin límites, sólo los que imponga la placa. Sus disipadores son da gran calidad aunque hace más pesado el conjunto.
Las CSX se han estrenado en
nuestro país con un buen modelo de generoso overclocking y eficientes
disipadores, aunque se necesite de
placas de gama alta para exprimirlas al máximo.