Una vez reconocido el dispositivo, podemos empezar a usarlo
directamente aunque el disco también nos da la opción de instalar la aplicación proporcionada por Western
Digital que ya se encuentra dentro de éste.
El disco ya viene
formateado en NTFS y listo para funcionar. Ya preparado disponemos de 465 GB
efectivos.
El software proporcionado
por Western Digital consiste en una aplicación que nos ayudará a llevar a
cabo nuestras copias de seguridad de dos modos diferentes, de forma
incremental y como una duplicación. En el caso de la opción incremental,
permite acceder a copias que hayamos almacenado anteriormente para
modificarlas y crear imágenes que nos den la posibilidad de recuperar nuestro sistema en caso de un error grave.
Por otro lado, la opción de duplicación creará una copia exacta del volumen seleccionado al disco.
Todos los datos van encriptados, de modo que sólo se podrá acceder a éstos
mediante contraseña.
Para nuestras pruebas hemos utilizado la interfaz USB 2.0 y podemos ver la limitación de rendimiento que esto supone, con velocidades por debajo de las obtenidas por discos IDE o SATA internos. Utilizando la opción de FireWire 800 conseguiríamos unos valores notablemente mejores aunque aun por debajo de las interfaces internas
SATA. Cabe reseñar que el rendimiento de comporta de una manera bastante
estable, con unos 22,3 MB/s en lectura.
Se ha probado el disco a través de la misma interfaz USB 2.0 con el HD Tune. Hemos conseguido un promedio en la tasa de transferencia de 17,4 MB/s lo que se considera un resultado adecuado y de correcto funcionamiento para el USB 2.0. En el tiempo de acceso obtenemos también una buena referencia con 13,6 ms.
Por último, los resultados obtenidos con test SiSoft Sandra siguen corroborando el funcionamiento aceptable del disco a través del USB con un valor de 21 MB/s, adecuado para la interfaz.
Conclusión:
Nos gusta
Puede mejorar
Diseño y acabados redondeados
Nada destacable
Amplia compatibilidad de interfaces
Excelente rendimiento y seguridad
Datos encriptados
Desde un primer momento confiábamos en que un gigante como Western Digital no nos dejaría con mal sabor de boca con un producto tan ambicioso como
éste. El My Book Pro combina unos acabados y una estética envidiables con una funcionalidad sobradamente eficiente y la posibilidad de adaptarlo a la interfaz que mejor se adecue a nuestro trabajo, incluyendo el Firewire 800 con el que conseguiremos tasas de transferencia mayor a la del USB convencional.
Pese a ser un disco de 3,5'' no supone un impedimento para transportar datos de
una manera cómoda y no excesivamente pesada, y puede encajar en cualquier
entorno gracias a sus líneas estéticas muy cuidadas. Además la aplicación proporcionada con el disco nos hace mucho más sencilla la forma de crear nuestras copias de seguridad.
Todas las características anteriormente descritas convierten este disco en una gran elección para mantener a salvo nuestros datos.