Estos dos núcleos se encierran en gran
carcasa con un ventilador que refrescará los dos disipadores. En este caso,
la tarjeta no cuenta con rejilla trasera, por lo que la expulsión de aire se
hace en el interior mismo de la caja, debiendo disponer de una ventilación
trasera eficiente para expulsar todo ese aire caliente.
Aunque se nos anuncie que
contaremos con 1 GB de memoria RAM, no siempre podremos aprovechar al máximo
esta cantidad de memoria ya que en realidad contamos con 512 MB por núcleo;
dependeremos del software utilizado, de la gestión que éste haga sobre
nuestro hardware y evidentemente, de los requerimiento del juego en sí,
sobre todo si usamos resoluciones muy altas.
Contamos con
dos conectores de energía, uno de 6 y otro de 8 pines, así como una entrada
SPIDF para pasar el audio por la gráfica y poder disponer de sonido por la
salida HDMI.
Como sabemos Nvidia tiene
la política de que el sistema SLI de sus graficas sólo funcionan en las
placas bases que monten sus Chipset; por suerte para nosotros el SLI
interior de la 9800GS2 funciona perfectamente en cualquier placa base
independientemente del chipset que monten. Otra caso es montar un QuadLI
donde ya si que estaremos obligados a disponer de una placa con Chipset
Nvidia.
El rendimiento de estas tarjetas al llevar SLI de fabrica depende más de una
buena optimización de drivers y sobre todo de la gestión que haga el
software utilizado sobre la misma para poder aprovechar al 100% toda su
potencia, aunque un micro de grandes prestaciones sacará sacarle el mayor
rendimiento posible.
Hemos corrido diferentes pruebas, tanto sintéticas como
juegos, para tener una visión general del rendimiento; todos los tests se
han realizado dos veces; la primera vez con las velocidades de memoria y núcleo
por defecto y la segunda, con un overclock realizado desde los propios drivers
proporcionado por los controladores de la tarjeta, llegando a 2100 MHz las
memorias y a 650 MHz el núcleo.
La ventilación de la caja consta de 2 ventiladores delanteros
de 8 cm, uno lateral de 8 cm directo a la gráfica y otro trasero de 12 cm al
máximo de sus revoluciones. La temperatura ambiente se ha mantenido constante a
24º C, y la de la tarjeta se ha tomado directamente con el programa "GPU-Z" en
estado "idle" y también en estado "full", con los valores de fábrica y con el
overclocking realizado.
En primer lugar vamos a ejecutar el software sintético para
gráficas por excelencia, el 3DMark 2006 v1.10 de Futuremark; es capaz de sacar
lo mejor y lo peor de cada una de las gráficas, por las pruebas tan duras a las
que son sometidas. Al usar la versión básica gratuita, ésta nos permite un único
test a 1280x1024, sin posibilidad de cambiar ninguna opción; aun así, será
suficiente para probar la capacidad gráfica de ambas tarjetas. Cuanto mayor sea
la puntuación, mejor resultado será.
Esta gráfica con doble núcleo requiere de un microprocesador
capaz de lidiar con él; vemos cómo aumenta considerablemente la puntuación de
este bench, incrementándose aún más con un micro de mayores prestaciones.
Untitled Document
Entrando ya en el apartado de los juegos, comenzaremos por el
F.E.A.R. v1.0.8, el cual fue revolucionario por su sistema de sombras suaves, su
gran calidad en texturas y sus altos requerimientos, siendo uno de los primeros
en necesitar 2 GB de RAM para poder jugar fluidamente y sin tirones. Para cada
una de las pruebas se ha usado el propio test del juego, con todas las opciones
gráficas al máximo y cambiando las calidades de los filtros AA y AF (las sombras
suaves se desactivaron en todos los casos).
Aquí se hace patente el problema que tiene el disipador
a la hora de evacuar el calor si realizamos el overclock, el rendimiento no
aumentó como cabría de esperar debido al mayor calor generado por los núcleos
y las memorias.
A continuación pasamos a probar Unreal Tournament 3 v1.1, el
primero de la saga en usar el Unreal Engine 3, un fps puro y duro. Para analizar
el rendimiento en este juego usamos el "UT3 bench tool", un software que nos
permite escoger entre diferentes demos, calidades de filtros y número de bots,
obteniendo una lista detallada de los FPS. El nivel escogido fue le
"CTF-Core_bot", con 15 bots y diferentes resoluciones, alternando el nivel de
detalles tanto de texturas como de nivel (de menor a mayor, es decir, del 1 al
5).
El motor de UT3 es posiblemente el que sale mejor
parado cuando realizamos el overclock; respecto al rendimiento es evidente que
no necesitamos ningún tipo de modificación ya que la 9800GX2 tiene potencia
sobrada para este título.
Para terminar con la cadena de pruebas usamos el juego con
mayor requerimiento de máquina del momento, Crysis v1.1; un juego que usa el
motor CryENGINE 2, el cual alcanza su máxima potencia bajo DirectX 10. Una vez
más usamos un software de terceros para realizar el test, el "Crysis
Benchmarking Tool 1.05", con la demo "Assault_Harbor" con tres niveles de
calidad distintos (bajo, medio y alto) y tres filtros AA.
Aquí siempre es bien recibido que la tarjeta suba bien de MHz
para así poder arañar unos siempre necesarios fps para este juego;
desgraciadamente con este juego tenemos un efecto negativo a la hora de realizar
el overclock, no es que bajemos el rendimiento, éste se mantiene, si no
que subirá la temperatura de la tarjeta y por lo tanto, la general de nuestro
equipo.
Conclusión:
Nos gusta
Puede mejorar
Gran potencia
El sistema de disipación
Diseño elegante
Salida HDMI
QuadSLI con sólo dos tarjetas
Nvidia ha montado una tarjeta
espectacular en casi todos los sentidos, con una potencia fuera de toda duda y
que para aprovecharla al máximo deberemos poseer un equipo a la altura de
las circunstancias. Debido a su
ensamblaje puede que nos encontremos con algún problema de temperatura, y es que
su disipador tienen que evacuar los más de 250 W de calor que generan ambos
núcleos. Para los que estén pensando en un QuadSLI, deberán tener una fuente lo
suficientemente grande en prestaciones para mantener el consumo energético y un
microprocesador fuera de lo común, ya que es necesario una gran potencia de
cálculo para aprovechar 4 núcleos.
Una gran opción al típico SLI,
donde ajustaremos mejor el consumo energético, ganando en espacio y sin duda, en
rendimiento.