Usaremos estos tornillos
para realizar el anclaje, solo tendremos que elegir la posición adecuada en
el disipador. El kit incorpora unas arandelas de plástico para evitar poder
dañar la superficie de la tarjeta.
Colocamos los disipadores
sobre las memorias, sin miedo a equivocarnos, puesto que se puede
rectificar. Parecerá que no quedan bien pegados; esto es normal ya que
deberán pasar un par de horas hasta que el calor generado por los chips
hagan que el disipador quede perfectamente fijado.
Una vez retirado el
disipador de serie limpiamos la superficie de la GPU y aplicamos la pasta
térmica sobre ella. Es importante que la capa sea muy fina, para que el
contacto sea óptimo.
Comprobamos la posición de
los agujeros dependiendo de nuestro tipo de socket y montamos las piezas del
anclaje en el lugar adecuado. Todo esto viene perfectamente explicado en el
manual, no habiendo sitio para los errores si estamos atentos a lo que
hacemos.
Hacemos coincidir el
disipador con los agujeros para montarlo correctamente sobre la gráfica.
En la parte trasera de la
tarjeta apretamos con firmeza los tornillos para que el contacto entre el
disipador y la GPU sea fuerte. Ojo, no hay que apretar ni mucho menos con
herramientas; nuestros propios dedos aplicarán la suficiente fuerza para que
el disipador quede bien apretado.
Una vez montado sólo falta
colocar el controlador de revoluciones y ponerlo a funcionar. Hay una opción
que es no usar el Fan Mate 2, aunque esto implica conectar el disipador a un
controlador de RPM o rehobus, ya que el conector del Zalman no es igual al
de la gráfica.
Hemos realizado las pruebas de temperatura en una caja con dos ventiladores, delantero y trasero de 12 cm; además, la fuente de alimentación extrae aire mediante su ventilador interno. Las lecturas
de todas las temperaturas han sido tomadas desde la placa base, no usando ningún
aparato medidor. Entre prueba y prueba apagamos el PC para que la tarjeta
gráfica
estuviera en las mismas condiciones de encendido. Durante estas pruebas hemos
tenido una temperatura ambiente constante de 24º C; la temperatura en el
interior de nuestra caja se encuentra entre 4º y 5º C superior a la temperatura
ambiental.
Para el estado "idle" el PC se dedicó exclusivamente a tareas
ofimáticas y a la navegación por internet a la vez que se mantuvieron abiertos
programas de descarga y mensajería instantánea, por lo que no se usará el 3D. Para el estado "full" hemos
corrido el 3D Mark 2006 v1.10 durante otra hora, para tener una lectura de la temperatura de este estado lo
más fiel posible.
Sólo hay que mirar la temperatura a plena carga para darnos
cuenta de lo que es capaz el Zalman. La temperatura ha bajado casi 20º C estando
trabajando al máximo; esto lo agradecerá la gráfica, que se calentará menos,
alargando así su vida útil. Dispondremos así de un sistema eficaz al 100 % y
poco ruidoso, aunque a máximas revoluciones se deja notar, pero os podemos
asegurar que no para nada necesario llegar a tan altas RPM.
cooler
Conclusión:
Nos gusta
Puede mejorar
Excelente rendimiento
Nada destacable
Fabricación íntegra en cobre y uso de heatpipes
Muy silencioso a velocidad media-alta
Como esperábamos, Zalman nos deja
gratamente satisfechos con el rendimiento de este disipador; su construcción
completamente en cobre y los heatpipes son los responsables de ello. No descuida
ningún detalle: estética inmejorable, disipadores de memorias para los más
exigentes, y además su nivel sonoro es muy bajo, pudiendo también regularlo a
nuestro gusto. El montaje es muy sencillo en cualquiera de las múltiples
plataformas con las que el VF900 Cu nos da compatibilidad.
Sin duda no tenemos otro adjetivo
para el rendimiento que nos ofrece este disipador, excelente, sin más.