La instalación del
disipador es prácticamente mecánica; sólo hay que poner el módulo encima de
una de las placas, colocar el heatpipe y tapar con la otra placa. Muy
sencillo y se hace en cuestión de 2 minutos.
Vamos a montar el disipador
en unas memorias de doble cara. Las tiras de silicona son adhesivas, de modo
que retiraremos la cinta de protección y la pegaremos una a cada placa, en
la cara interior, de modo que éstas besarán los chips de memoria.
El aplique de la pasta
térmica se realiza en el hueco de las placas donde quedará ubicado parte del heatpipe. Esto hará
que la conductividad térmica sea lo mejor posible.
Una vez colocado el módulo
de memoria, situamos el heatpipe en la dirección que nos plazca y
colocaremos encima la otra placa.
Finalmente, atornillaremos
con firmeza. Recordemos que no
hace falta apretar fuerte, ya que podríamos pasar los tornillos o las
tuercas de agarre.
Una vez instalados no
tendremos problemas de compatibilidad, ya que el disipador se ajusta a la
perfección al módulo de memoria. Sólo cabría mirar si el disipador del
microprocesador cubre las ranuras de memoria; en casi afirmativo,
seguramente estos disipadores no podrían ser montados.
Hemos realizado las pruebas de temperatura en una caja con
dos ventiladores, delantero y trasero de 12 cm; además, la fuente de
alimentación extrae aire mediante su ventilador interno. Las lecturas de todas
las temperaturas han sido tomadas mediante sonda térmica tocando uno de los chips
de las memorias. Entre prueba y prueba apagamos el PC para que las memorias estuvieras en las
mismas condiciones de encendido. Durante estas pruebas hemos tenido una
temperatura ambiente constante de 24º C; la temperatura en el interior de
nuestra caja se encuentra entre 4º y 5º C superior a la temperatura ambiental.
Para el estado "idle" el PC se dedicó exclusivamente a tareas
ofimáticas y a la navegación por Internet a la vez que se mantuvieron abiertos
programas de descarga y mensajería instantánea. Para el estado "full" hemos
corrido el Prime95 en modo "Torture Test" con la opción de " In-place large
FFTs" durante otra hora, para tener una lectura de la temperatura de este estado
lo más fiel posible.
cooler
Como no podría ser de otra manera, estos disipadores han
demostrado de los que son capaces; obtenemos una diferencia de temperatura en
reposo de 9º C y de hasta 11º C a plena carga. Tienen un rendimiento excelente
para un disipador pasivo que no usa ningún tipo de ventilación. Para el
overclocking será un elemento muy útil, ya que ganaremos en estabilidad al estar
las memorias a una temperatura óptima.
Conclusión:
Nos gusta
Puede mejorar
Fácil instalación
Posible incompatibilidad con disipadores de CPU
que cubran los zócalos de memoria
Peso ligero que no harán sufrir a las memorias
Rendimiento sobresaliente
Gran estética y acabados
La estabilidad de las memorias RAM
influyen directamente en la estabilidad del sistema. Si controlamos y generamos
un ambiente con una temperatura adecuada, las memorias trabajarán correctamente.
El disipador HP cooler de Xilence ha demostrado una eficacia perfecta, usando la
tecnología heatpipe pasiva y olvidándose de cualquier elemento activo como los
ventiladores. Ganaremos en estabilidad, bajaremos la temperatura general del
sistema y contaremos con un sistema de disipación con ruido cero. Para el campo del overclocking se hace obligatorio refrigerar las memorias,
pudiendo decir que
este conjunto lo hará sin mayor problema.
Este disipador cuenta con una
estética inmejorable, un rendimiento fuera de toda duda y un diseño muy
compacto, compatible con todas las placas del mercado.