El siguiente paso es
colocar las sujeciones en nuestro disipador; esto no tiene mucha
complicación, simplemente lo colocamos por los dos lados que indican las
flechas haciendo muy poca presión hasta que quede bien sujeto.
Colocamos nuestro disipador
sobre el micro, suavemente para así evitar dañarlo. También comprobamos que
no interfiere con ningún elemento de nuestra placa base en los alrededores
del socket. Engancharemos primero el soporte más pequeño.
Luego, con un poco de
presión, enganchamos el soporte con forma de "L" invertida. Vemos que el
disipador queda bastante cerca de algunos condensadores de la placa, aunque
no llega a hacer contacto.
Para el caso de un micro de Intel usaremos los dos clips que vienen en el
paquete destinados a este socket, el LGA775 (recordemos que no es compatible
con el socket 478).
Una vez desmontado nuestro
anterior disipador, haremos la requerida limpieza de la superficie de la
CPU; montaremos el backplate que acompaña al Zalman.
Colocamos las sujeciones
por el lado que indican las flechas en la base de cobre, y presionamos
suavemente hasta que quede fija la sujeción de los soportes.
Situamos el disipador con
cuidado, hasta que la base del disipador haga contacto con el
microprocesador. Luego atornillamos los 4 tornillos al backplate hasta que
notemos cierta resistencia y ahí pararemos, para no dañar el micro.
Antes de atornillar
completamente los cuatro tornillos, comprobamos que no interfiera el
disipador con algún elemento de la placa base.
El cable de alimentación lo
conectaremos al controlador de RPM que viene en el paquete. Éste tiene tres
conectores, uno molex de tres pines hembra que conectaremos a la placa base,
otro molex de tres pines macho que conectaremos al cable de alimentación del
ventilador del disipador y por último el que se conecta al Fan Mate 2. Este
cable es lo suficientemente largo para poder sacarlo de nuestra caja y
conectarlo al exterior para así poder manipular las RPM y adecuar la
velocidad del ventilador a nuestro gusto.
Puesto en marcha presenta
esta apariencia. Posee un acabado muy curioso y nada convencional.
Hemos realizado las pruebas de temperatura en una caja con dos ventiladores, delantero y trasero de 12 cm; además, la fuente de alimentación extrae aire mediante su ventilador interno. Las lecturas
de todas las temperaturas han sido tomadas desde la placa base, no usando ningún
aparato medidor. Entre prueba y prueba apagamos el PC para que el micro
estuviera en las mismas condiciones de encendido. Durante estas pruebas hemos
tenido una temperatura ambiente constante de 24º C; la temperatura en el
interior de nuestra caja se encuentra entre 4º y 5º C superior a la temperatura
ambiental.
Para el estado "idle" el PC se dedicó exclusivamente a tareas
ofimáticas y a la navegación por internet a la vez que se mantuvieron abiertos
programas de descarga y mensajería instantánea. Para el estado "full" hemos
corrido el Prime95 en modo "Torture Test" con la opción de " In-place large FFTs"
durante otra hora, para tener una lectura de la temperatura de este estado lo
más fiel posible.
cooler
cooler
Conclusión:
Nos gusta
Puede mejorar
Muy buen rendimiento. Ligero de peso
Al ser de perfil bajo puede interferir con
algún componente
Diseño basado en heatpipes
Incluye controlador de revoluciones externo
Fácil y rápida instalación
El rendimiento total del disipador Zalman CNPS8000 es muy bueno. El
ventilador en "Silent Mode" está muy cerca del silencio e incluso en "Ultra Quite Mode" el sonido se pierde con el de algún elemento de nuestra caja si no es
totalmente silenciosa. Al contar con un controlador de RPM, nos da la
posibilidad de regularlo a nuestro antojo. Las pruebas numéricas son bastante
claras, se obtiene un rendimiento decente en bajas RPM y se mejora aún más
cuando lo ponemos a 2600 RPM con respecto a otros modelos. Es un gusto tener un
disipador así y que pese tan poco.
Sin duda
un disipador que está a la altura de lo que nos tiene acostumbrados Zalman.