Para el montaje en AMD
(socket 754/939/940/AM2/F) debemos fijar el soporte adecuado al disipador,
al igual que hemos hecho antes.
Recubrimos el procesador
con una capa fina y uniforme de pasta térmica, para mejorar la disipación
del calor.
Debemos colocarlo en la
posición adecuada para que los tornillos atraviesen la placa base, colocando
las arandelas de plástico para evitar desperfectos en la placa base.
La fijación se realiza del
mismo modo que para Intel, mediante tuercas en la parte trasera, evitando su
contacto mediante las arandelas incluidas.
Resultado una vez
correctamente montado. Realmente destaca sobre el resto de componentes,
gracias a su tamaño y su moderno diseño.
En funcionamiento el
aspecto es magnífico, aunque el modo de alto rendimiento (2800 RPM) es
demasiado audible, todo lo contrario que los demás modos. El LED interior
hace resalta
todavía más su apariencia.
En la oscuridad es donde se
puede disfrutar de esa iluminación, que atravesando las aletas, provoca un efecto
muy llamativo.
Hemos realizado las pruebas de temperatura en una caja con dos ventiladores, delantero y trasero de 12 cm; además, la fuente de alimentación extrae aire mediante su ventilador interno. Las lecturas
de todas las temperaturas han sido tomadas desde la placa base, no usando ningún
aparato medidor. Entre prueba y prueba apagamos el PC para que el micro
estuviera en las mismas condiciones de encendido. Durante estas pruebas hemos
tenido una temperatura ambiente constante de 24º C; la temperatura en el
interior de nuestra caja se encuentra entre 4º y 5º C superior a la temperatura
ambiental.
Para el estado "idle" el PC se dedicó exclusivamente a tareas
ofimáticas y a la navegación por internet a la vez que se mantuvieron abiertos
programas de descarga y mensajería instantánea. Para el estado "full" hemos
corrido el Prime95 en modo "Torture Test" con la opción de " In-place large
FFTs" durante otra hora, para tener una lectura de la temperatura de este estado
lo más fiel posible.
cooler
cooler
Conclusión:
Nos gusta
Puede mejorar
Diseño atractivo e innovador
El control de revoluciones requiere la
apertura de la caja
Facil montaje
Buen rendimiento y poca sonoridad
Nos encontramos ante un disipador
efectivo y silencioso, capaz de mantener nuestro procesador fresco sin llegar a
ser ruidoso. Su funcionamiento es excelente a unas 2.000 RPM, reduciendo
considerablemente el nivel de decibelios, sin aumentar la temperatura más de un
par de grados Celsius. Por otra parte la apariencia es fenomenal, el diseño es
único y gracias a su iluminación proporciona un efecto abrumador. El control de
revoluciones es algo engorroso, puesto que deberemos abrir la caja para acceder
a él; es aconsejable usar el modo "PWM", el cual es automático y nos
evitará el estar accediendo al interior de nuestro sistema asiduamente.
Realmente un
disipador realizado para aquellos que aman la estética sin perder ni un ápice de
rendimiento. Y todo con la calidad de Cooler Master.