Basta echar una pequeña
gota en el centro para que cubra toda la superficie. Recordamos que la capa
debe ser lo más fina posible.
El aplicador que acompaña a
la jeringuilla se usa para poder esparcir la pasta adecuadamente con el dedo. Es el
método más fiable y con esta protección evitaremos mancharnos
y dejar cualquier huella en la capa resultante.
Su densidad y su fina
textura hacen que su aplicación sea muy fácil y rápida. El aplicador
podremos volver a usarlo una vez hayamos quitado el resto de pasta.
Podemos optar por extender
la pasta con ayuda de una tarjeta rígida. Este método deja también un buen
acabado, una capa fina que cubre la superficie al completo.
A la hora de quitar la
TZ-100, hay otros productos que se resisten o que necesitan de determinados líquidos
para quitarlos por completo. Éste no es el caso, ya que se puede quitar con
tremenda facilidad usando un simple paño.
Es en el microprocesador
donde se aprecia mejor lo fácil que es quitar la pasta. Unas pasadas con un paño o un algodón
y quitaremos el producto sin problemas,
dejando la superficie lista para otra aplicación.
Hemos realizado las pruebas de temperatura en una caja con
dos ventiladores, delantero y trasero de 12 cm; además, la fuente de
alimentación extrae aire mediante su ventilador interno. Las lecturas de todas
las temperaturas han sido tomadas desde la placa base, no usando ningún aparato
medidor. Entre prueba y prueba apagamos el PC para que el micro estuviera en las
mismas condiciones de encendido. Durante estas pruebas hemos tenido una
temperatura ambiente constante de 24º C; la temperatura en el interior de
nuestra caja se encuentra entre 4º y 5º C superior a la temperatura ambiental.
La velocidad del procesador es la que viene de fábrica, 2,4 GHz.
Para el estado "idle" el PC se dedicó exclusivamente a tareas
ofimáticas y a la navegación por internet a la vez que se mantuvieron abiertos
programas de descarga y mensajería instantánea. Para el estado "full" hemos
corrido el Prime95 en modo "Torture Test" con la opción de " In-place large
FFTs" durante otra hora, para tener una lectura de la temperatura de este estado
lo más fiel posible.
cooler
cooler
Hemos usado dos tipos de disipadores, el In-Box que se
acompaña al microprocesador y el
ZEROtherm BTF90, para poder ver la diferencia
de rendimiento en ambos sistemas. Existe un delta de nada menos que de 5º
C al usar esta pasta en el disipador de serie, una diferencia más que suficiente
al tratarse de un simple cambio de masilla. Una diferencia de 2º C en un
disipador como el BTF90 a plena carga es todo un logro, una diferencia que no es
muy grande
pero sí es suficiente como para saber que el uso de una buena pasta térmica es
básico para una correcta refrigeración del sistema.
Conclusión:
Nos gusta
Puede mejorar
Gran rendimiento
Nada destacable
Fácil aplicación
Incluye aplicador
Se limpia fácilmente
Esta masilla o pasta térmica es la
solución a muchos problemas de temperatura, sobre todo en micros de gran consumo
energético. Cualquier usuario puede cambiarla ya que su instalación es muy
fácil, tardando muy poco tiempo en completarla. Su aplicador evitará que nos
manchemos las manos o que dejemos alguna imperfección en la superficie; si bien,
éste no es imprescindible para extender la pasta. La limpieza de la ZT-100 hereda la
rapidez y sencillez de su instalación. Eso sí, no será apta para refrigeraciones
extremas ya que a -40º C congelará, perdiendo toda propiedad de conductividad
calorífica.
Un compuesto básico para el
correcto montaje y funcionamiento de nuestro PC, pura eficacia.